sábado, abril 28, 2007

Twinaleblood (Anclado en el 95)

Vuelvo ahora de una semana de trabajo en una ciudad del Este de la Península. Mareas de arena y polvo en el Levante: una manta de nubes calientes, paisaje de atmósfera de Júpiter, desasosiego en la turba humana. Siempre percibo el Este como con una tensión encubierta; hay movimiento y hay creación, pero con un fondo de energía incontrolable, telúrica, que no acabo de entender, que me sorprende. Igual es eso: confluyen demasiados nodos, demasiada tierra, agua, fuego y aire se mezcla en esos ojos que son fieros y extraños.

Vuelvo y entre otras cosas acabo cayendo en recuerdos. La increible Twinaleblood de Pyogenesis (cómo llamar a esto, alternative doom? era raro para la época; y, por qué se oirá tan bajo?), y las noches del Plan del Smiley Triste (y por qué se oirá tan alto?).

No hay videos de Celestial Season, aunque nunca olvidaré (olvidaremos) el Solar Child. Escuché mucho EverEve. Sus juegos de palabras, su ambiguo pathos me acompañaron en un infierno olvidado que me tocó vivir (suena banal, suena patético, pero hay infiernos, y si no has vivido uno o dos, no sé qué has estado haciendo; si me lees, lo más probable es que también hayas descendido. Creo que te habrás alzado también y eso te hace hermana, hermano mío), se me quedó la piel pegada a algunos de sus temas pero al precio de que ahora no sé si quiero volver a oírlos. Aquí se puede escuchar el Misery's Dawn, de Regret. Uno de los versos que más me gustaban, de otro tema: "We kissed the girls, / we drank the wine / So why the hell not die / We cried out our songs / to indifferent ears / So why the hell not die").

Demasiadas canciones de hace demasiados años. Pero esta noche me iré con un video que descubrí por casualidad, mucho más reciente, de In Flames. El año pasado hice muchos kilómetros, muchos de ellos escuchando el Come Clarity. Este video me hace recordar esos días, con una sonrisa. Muchas veces iba sólo por la carretera, muchas veces las nubes eran así como en el vídeo; nunca, afortunadamente, vi ninguna niña triste en el camino.