martes, agosto 09, 2005

Volvieron

Lo hicieron!

La tripulación del Discovery lo consiguió: regresaron sanos y salvos después de todos los problemas de la misión STS-114. Algo tan tonto como un fragmento de aislante del tanque de combustible estuvo a punto de comprometer la seguridad de la nave y su tripulación.


No sólo estaban en juego las vidas de los tripulantes, sino que siendo un poco alarmista, todo el futuro de la carrera espacial lo estaba. (Algún día escribiré sobre por qué me parece tan crítica la exploración y colonización del espacio para el futuro de la Humanidad). Si esta misión hubiera fracasado, habría sido de esperar una paralización de cualquier misión tripulada por parte de la NASA. Recortes presupuestarios, pérdida del interés de las administraciones gubernamentales en la investigación aeroespacial...

Intenté seguir el aterrizaje en tiempo real, pero parece ser que la página de la NASA se colapsó. El caso es que me quedé con la imagen de una técnica de la NASA que con gesto preocupado, mordiéndose el labio inferior, publicaron en la edición digital de El Mundo... yo estaba igual. Renovaba cada pocos segundos el contenido de la página. En la tele, una noticia sobre un piso que había sido entregado a sus propietarios sin escalones en las escaleras (¿?).
Finalmente, al pulsar una vez más el botón "Actualizar", la foto triunfal, el titular clamoroso... lo habían conseguido.

Los transbordadores son máquinas increiblemente complejas de construir y controlar. Ese avioncete barrigudo que de vez en cuando es noticia (como estas semanas) bien podría considerarse como la culminación de la técnica del ser humano. Es un exponente de lo máximo a lo que puede llegar la humanidad a día de hoy, o casi. Muy pocos países (creo que sólo los EE UU de América, según creo) tienen actualmente la capacidad técnica de construir una máquina capaz de ir al espacio exterior y regresar. Es, hablando con propiedad, la primera nave espacial en toda regla que ha construído el ser humano.

Como dato curioso, algo sobre el lugar del aterrizaje y sus implicaciones. Finalmente se eligió desde el control central de la misión que el transbordador no aterrizara en Florida sino en California, a 3500 km de distancia. Esto fue debido a que las condiciones meteorológicas en Florida eran peligrosas para el retorno. Pues bien, una vez el transbordador y la tripulación felizmente en California, existe el problema (menor) del transporte hasta el hangar en Cabo Cañaveral... el transbordador es demasiado grande como para ser transportado por carretera. La solución, por increible que parezca, consiste en montar el transbordador encima de un Jumbo 747 modificado para tal tarea. Este avión tiene que repostar varias veces durante su trayecto.

Para terminar, las palabras de la Comandante Eileen Collins en el tributo que se hizo el 4 de Agosto desde el Discovery a los miembros de la malograda misión STS-107, en la que el transbordador Columbia se desintegró en la maniobra de reentrada:

Those who dare to venture into an unexplored land will have revealed to them things which were never known.

Those who venture out upon the sea will have revealed to them things never heard. But those who venture into the sky upon wings of silence……

Yes, the ethereal adventurers…

Theirs is the revelation of things never dreamed!

Such are the ways of explorers

And the surpassing way of the sky.

(Aquellos que se atreven a aventurarse en una tierra inexplorada serán revelados cosas que nunca fueron conocidas.
Aquellos que se atreven a aventurarse en el océano serán revelados cosas nunca oídas. Pero aquellos que se aventuren en el cielo en alas de silencio...

Sí, los aventureros etéreos...

Suya es la revelación de cosas nunca soñadas!

Tales son las sendas de los exploradores

Y la senda que trasciende del cielo.)