miércoles, febrero 20, 2008

Gigante

Hace ya un tiempo me distraje adivinando la etimología de la palabra gigante. Le suponía un origen clásico, pero al mismo tiempo, me sugería varias asociaciones. Así que saqué los libracos y preparé el ordenador para un poco de siempre grata investigación... y así volví a recordar donde había visto una conexión con otra lengua en principio menos clásica. De otras conexiones que descubrí, y que me gustaron, os doy cuenta ahora mismo.

En el español la palabra gigante viene directamente del Latín: gigas en Nominativo, gigantis en Genitivo. He leído que pasó al Español con esa forma ya en el s. XIII, probablemente desde las Escrituras, imagino, ya que en la propia Vulgata aparece el término:

Gigantes erant super terram in diebus illis (Gen., VI, 4).

A su vez, el Latín tomó la palabra del Griego gigas, gigantos. Es palabra de probable origen pre-Griego, no Indoeuropeo, curiosamente. En cualquier caso, sigamos la evolución del Latín gigas, gigantis. Se asume que en Latín Vulgar debió transformarse en *gagas, con Acusativo *gagantem. En cualquier caso, pasa al Antiguo Francés como gaiant o jaiant. Lo encontramos en el Roman de Brut, escrito en Anglo-Normando en el siglo XII:

Ne voloit ost od soi mener,
Ne cist afaire à toz monstrer
Ne quidnit se il le séussent,
Que del jaiant pooir eussent

La forma cambia a géant más tarde, permaneciendo así hasta el Francés actual.


Curiosamente del Antiguo Francés jaiant pasó también al Español jayán significando persona de gran estatura, robustez y fuerza. Por ejemplo, en el Quijote:

«Lleváronle luego a la cama, y, catándole las heridas, no le hallaron ninguna; y él dijo que todo era molimiento, por haber dado una gran caída con Rocinante, su caballo, combatiéndose con diez jayanes, los más desaforados y atrevidos que se pudieran hallar en gran parte de la tierra.». (Cap. V).

Covarrubias en su Tesoro apunta que puede haber pasado del Francés al Español precisamente a través de las novelas de caballerías. La palabra aparece en el Diccionario de la R.A.E., con el mismo significado antes dicho.


¿Y qué hay del Inglés? Recordemos que en el Antiguo Francés teníamos gaiant o jaiant. Después de que esta forma hubiera pasado a la definitiva geant, la encontramos ya en lengua Inglesa por allá el año 1297. He leído que en los escritos de Wace (1100-1174) también pervive:

"In þat tyme wer here non hauntes Of no men bot of geauntes."

Pero no he podido comprobarlo. La palabra, eso sí, está asentada en Chaucer:

"He slow the geant Antheus the stronge" (The Monk's Tale)

"Sire Thopas drow abak ful faste
This geant at hym stones caste
Out of a fel staf-slynge" (The Tale of Sir Thopas)

"Al myghte a geant passen hym of myght,
His herte ay with the first and with the beste" (Troilus and Criseyde)

He dicho, pues, que la palabra del Francés Antiguo geant pasó al Inglés Medio. Pero, al igual que ocurrió con muchas otras palabras, ¿no desplazó este barbarismo a alguna palabra del Inglés Antiguo que significase algo parecido?
En efecto, existía dicha palabra, y os la digo yo: ent. En efecto, es así como se dice "gigante" en Inglés Antiguo.

"ða wæs gylden hilt gamelum rince,
harum hildfruman, on hand gyfen,
enta ærgeweorc." (Beowulf, versos 1678-1679)

("Así la dorada empuñadura fue para el guerrero de cabellos grises, / héroe anciano, en su mano dispuesto / el trabajo astuto de gigantes.").

Así que la palabra ent que tanto gustaba a Tolkien fue tomada directamente de su bien amado Inglés Antiguo; hay, como sabéis, muchas más repartidas por su obra. Yo, por mi parte, me doy por satisfecho con estos descubrimientos de aficionado. Me surgió la duda de si realmente no se trata de una palabra Indoeuropea: veo demasiado parecido entre la palabra ent, de origen Germánico, y la parte de la raíz -ant- que aparece en la declinación de gagas. Pero es que no sé lo suficiente acerca del Griego Antiguo como para saber si es una desinencia y no parte de la raíz (aunque no lo parece, y no toman esa desinencia, por lo que yo sé, todos los masculinos de la tercera declinación). Hay, pues, material para seguir investigando sobre el origen de los Gigantes.