miércoles, junio 21, 2006

Google Moon

Creo que a estas alturas casi todo el mundo conoce Google Earth, el curioso proyecto de Google por trazar un mapa de la Tierra a partir de fotos de satélite. Google Earth es un programa gratuito que Google pone a disposición del usuario. Supongo que una de sus fuentes de patrocinio viene de la posibilidad de mostrar, como opción del programa, restaurantes y otros negocios. Aunque creo que la mayoría de personas que lo usan lo hacen como yo, como manera de "viajar" de una manera que hasta ahora no era posible: imitando en cierta forma el vuelo de un astronauta de poderes infinitos, y de curiosear localizaciones interesantes. Google Earth tiene en Google Maps su proyecto "hermano"; al final, ambos interfaces se nutren de la misma base de datos de fotos de satélites, aunque Google Earth tiene el encanto especial, infantil si se quiere, de permitirte sentirte un pájaro de inmensas alturas. Existen multitud de páginas, como Google Earth Blog o Google Earth Community dedicadas a recopilar vistas originales encontradas por los usuarios curiosos.


Cuando ya había pasado tiempo desde esta agradable sorpresa, descubrí por casualidad que también existe una web similar para nuestro satélite. En efecto, se puede navegar ya por la superficie de la Luna, al menos de manera virtual: Google Moon ofrece esa posibilidad. Acabo de descubrirlo y estoy deseando darme una vueltecita por el satélite. Algunos cuestionarán su utilidad; no puedo defender esa idea. Para mi es un error considerar la astronomía (por la que siempre he estado interesado), como una disciplina puramente académica. Estoy convencido que el futuro (si existe alguno) de la humanidad como especie animal está ligado imperiosamente a la conquista del espacio. Al que hace broma o al risueño le dirigiré a un libro de Hartmann, Miller y Lee:


¿Qué podemos predecir sobre el curso futuro de la civilización si no nos aventuramos audazmente en el espacio durante el próximo siglo? (...) La sociedad se encamina a drásticos cambios en los próximos decenios. Si dejamos que "todo siga igual" en una economía totalmente limitada a la Tierra, el agotamiento de los recursos, los desórdenes y la catástrofe detendrán nuestro avance (...). Las tres causas más probables del hundimiento de la civilización parecen ser la guerra nuclear, la crisis malthusiana y el desastre ecológico. (...) Una alternativa es descubrir recursos adicionales de energía y de materiales fuera de la Tierra y elaborarlos allí, permitiendo de este modo que nuestro planeta comience a relajarse de nuevo hacia su estado natural. Estos descubrimientos, estos desarrollos, no son un sueño irreal. Ya están en camino.
"La exploración de las fronteras extraterrestres", William K. Hartmann, Ron Miller, Pamela Lee, 1987.



Nota: Mientras redactaba esta entrada, mi mente ha dado el siguiente (inevitable) paso lógico: interrogar a Google acerca de Google Mars. Y efectivamente existe. Por ahora, en Google Labs, la sección de Google donde se prueban versiones beta de proyectos de Google, ciertamente interesantes y recomendables.



Y una segunda nota; por casualidad, o quizá no por casualidad, di con otra vuelta de tuerca de esta moda: mapas de Europa, el satélite de Júpiter. Sin embargo, este proyecto no parece propiedad de Google (no aparece listado en Google Labs, por ejemplo) sino de un tal Peter Pesti del Georgia Institute of Technology.

martes, mayo 23, 2006

Lokk



Eg veit eit sted oppe i mellan åsen
Kor måsene mjuk og tre å kaster skugge
Eg veit ein gut, den stautaste tå alle
Auge ljose i mørkret, "Vil du staden sjå?"

Eg ventar til dagen er omme før eg til staden fer
Set meg ned på hella tru om han kjem?
Eg vert so varm, kjenner kor hjartet banker
Kom, kom hit hjå meg, ta meg i den favn


(Conozco un lugar en lo alto entre las colinas
donde las gaviotas lloran y los árboles proyectan sombras
Conozco un muchacho, el mejor de todos
Ojos brillantes en lo oscuro, "¿Quieres ver el poblado?"

Espero hasta que acaba el final del día antes de viajar hacia el poblado
Sentada en la piedra, me pregunto si vendrá
Noto tanta calidez dentro, sintiendo cómo el corazón late
Ven, ven aquí a mi, tómame en tu abrazo.)

Vocación

Encontrado en una web sobre el mundo laboral:

Most people's deepest vocational passions fall within three categories: teaching, healing, and creating.
(Las pasiones vocacionales más profundas de la mayoría de la gente caen dentro de 3 categorías: enseñar, curar y crear).

¿No es así? A mi me parece muy cierto. ¿Qué estamos haciendo entonces con nuestras vidas? Cuando terminemos el último día, ¿qué recordaremos que nos llene de orgullo?

Desde lejos, las motivaciones principales del ser humano han sufrido ninguna o poca variación a lo largo de su andadura sobre el planeta. De cerca, las culturas han mutado de mil y una maneras, pero esta mutación ha sido pocas veces profunda y por tanto significativa. Casi todos los cambios han sido superficiales, incluso en lo sociológico, político y no digamos lo espiritual. Es en lo superficial donde se ha registrado esa fertilísima variación que hace anticuadas las formas antropológicas que 50 años antes estaban en boga.

En los últimos tiempos se ha instaurado una visión de nuestro modo de vida occidental-oriental. Aunque los noticiarios de este primer o segundo mundo insisten en las imperfecciones de la vida cotidiana, transluce la opinión de que nuestro día a día es un gran logro comparado con otras épocas. Pero sin duda se puede afirmar que este mundo no es tan ideal como nos lo han pintado. Creo que en cada época las personas han sido tan vanidosas, o tan miopes, que se han considerado la culminación de la evolución humana; así pasa hoy día también. Creemos que dentro de 50 años seremos igual que ahora... craso error, la historia así lo muestra. Pero el error de perspectiva histórica se repite. Visto con la óptica adecuada, la diferencia es ínfima, despreciable como se diría en términos matemáticos.

Forzados a sobrevivir no sólo en lo orgánico sino en gran medida en lo social, el ser humano se encuentra hoy privado de mucha de su libertad. Entre esas libertades sacrificadas, muy a menudo se encuentra la de recorrer el camino del propio destino.
Eso cuando se llega a ser consciente de esa libertad perdidad. El aparato educativo se preocupa, por omisión o emisión, de modelar con mayor o menor severidad el alcance de la conciencia.

"El contenido de la enseñanza depende de quien controle la sociedad. Pero el poder de la escuela conforma un tipo especial de carácter que se ajusta a las necesidades de un poder dominante de la sociedad. Para críticos como Godwin y Ferrer el proceso de socialización de las escuelas prepara ciudadanos que se someterán a la autoridad del Estado y servirán como leales trabajadores en la nueva sociedad industrial. Y este proceso de socialización enseña a las personas a aceptar su posición social y les crea una dependencia hacia una sociedad consumista organizada irracionalmente."
Joel Spring, "Introducción a la educación radical".


¿Qué hacer, pues? Aprovechar el día a día y con voluntad y conciencia el espacio que se deja a nuestro libre albedrío para realizar esas motivaciones. Sólo así venceremos esa curiosa paradoja de nuestro siglo (o década).

jueves, mayo 04, 2006

Lengsel


Jeg vil hvile ved en bredd
alt er stille, klart vann
Under flaten finnes fred
Vil du holde meg Vind
Om jeg söker dit ned

I et stille klart vann
Ser jeg lengselen i min Sjel



(Quiero descansar junto una orilla
Que todo sea tranquilo, agua clara
Bajo la superficie, hay paz
¿Me sostendrás, Viento,
si bajo allí?

En un agua calmada y limpia
veo el anhelo de mi Alma.)

(Después de muchos años entiendo por fin qué significa esta letra; mi humilde interpretación es: todos necesitamos un remanso de agua cristalina donde descansar nuestra alma. Pero para alcanzar esa paz hay que atreverse a sumergirse, con la protección del Viento que impide que nos ahoguemos. Yo estoy dispuesto a ser agua y viento. El anhelo de mi alma es que sea la tuya la que se sumerja en mi.)

lunes, abril 17, 2006

Þar Eld Í Skóg

Mantengo una cuidadosa separación de esto que llaman noticias; no por pretender ser un eremita, sino porque no me parecen más que repeticiones de temas comunes. Además, me fastidia encontrar subjetividad donde me dijeron que esperara objetividad. De vez en cuando, sin embargo, de la pleamar de palabras vanas me llega la voz de una ola aislada; así, por una de estas casualidades, me llegan las nuevas del primer incendio del que oigo hablar este año. Y pienso: es sólo primavera.

Tarragona ardiendo. Oigo las noticias y por la noche al releerlas me siento confundido. Por la mañana hablaban de 1000 hectáreas, pero ahora son 570. No, no estoy loco, ni sordo, por más que beba de los sueros estigios conque nos impregnan. ¿Ahora son sólo 50? Y ninguna mención a la central nuclear que hoy, en los telediarios ¡lo juro! declaraban como amenazada. Han pasado unos días desde el suceso; no sé si los enlaces seguirán funcionando.

En fin, tanto da... como decía alguien, "y si hubiera pasado algo, no lo dirían". ¿Negativo eres? Qué voy a serlo, si no sé dónde está el cero, el origen de coordenadas, el punto de referencia... ¿1200? ¿1000? ¿570? ¿80? ¿40? ¿28?

Con un semblante serio manifiestan, no hay que lamentar víctimas. Casi se regodean al decirlo (quizá pudieran hablar más si las hubiera habido). Daños materiales, dicen, y me acuerdo de Martin Walkyier:

(...) the priceless finds its price
in the greed of Man.
1


Solo que yo sí he visto víctimas. Están ahí aunque ya ni las tenemos en cuenta (algunos se lamentan, sí, sobre todo los que han pasado tiempo fuera de las celdas de hormigón; algunos hasta lloran). Yo he visto miles de víctimas carbonizadas... Vidas más largas que las nuestras, sueños lentos de savia dorada, fragancia de tierra oscura y húmeda en el seno de una Madre vasta y protectora; desafiante irguiéndose ante mares de hierba, de brisa y la extraña efemeridad de Los Que Andan Deprisa. La caricia del Sol en la piel dura donde han nacido escrituras, en los cien brazos, en los mil dedos, desde que el calor y la luz se alzan hasta que se ponen, convertida en humo, en un sueño de nieve negra alzándose hacia un cielo pavoroso, cayendo en una niebla gris de desolación.

¿Exagerado? ¿Por qué? No lo ves; has olvidado. El hombre seguirá siendo un bárbaro mientras se siga sintiendo superior a aquellos con los que comparte viaje.


* El título de esta entrada está inspirada en la Jómsvíkinga saga, 11, y puede traducirse como "Hay fuego allá en el bosque".

1. "Lo que no tiene precio encuentra su precio en la codicia del Hombre". Skyclad, Cry of the Land".