Yo andaba interesado últimamente en John Keats y su poesía, que es fresca, ligera, técnicamente perfecta y de una inspiración que traspasa. A ese interés se vino a sumar más tarde, de manera casual, la lectura del Hyperion de Dan Simmons, que toma el título precisamente de otra de las grandes obras de Keats, y que tiene a un avatar del mismo como personaje.
Uno de sus poemas más celebrados es La Belle Dame Sans Merci. Cuando lo leí, un verso en concreto se me quedó grabado inmediatamente por su belleza y resonancia:
They cried "La Belle Dame Sans Merci
thee hath in thrall".
Thee es la forma arcaica del pronombre de segunda persona del singular, en acusativo. Equivale a nuestro pronombre personal "te".
Hath es asimismo una forma antigua del verbo to have conjugado en la tercera persona del singular del presente. Estas formas arcaicas siguen usándose, por cierto, en lenguaje bíblico o elevado. Por último, thrall sería "esclavo, siervo", pero en general se refiere a alguien que está sujeto a la voluntad de otra persona, sea por una relación de servilismo, o por un poder o influencia de origen sobrenatural o mágico.
Thrall es una palabra muy interesante. Era ya usada casi sin variación fonética en la época vikinga para denotar a los siervos, obtenidos principalmente en las expediciones de pillaje, y que llegaban a constituir una clase social en sí misma dentro de la sociedad vikinga. La palabra que usaban los vikingos, en Antiguo Nórdico, era þræll. Es precisamente de esta forma que deriva la palabra en Antiguo Inglés þræl que a su vez dio lugar a la Inglesa thrall.
Cabe retroceder un paso y reconstruir la forma original en el Protogermánico *thrakhilaz, literalmente "el que corre", a partir de la raíz *threh-, "correr". Tenemos con el mismo origen en Antiguo Alto Alemán dregil, "siervo" (más apropiadamente, "corredor"); en Gótico existe el verbo þragjan, "correr".
Un bonito verbo inglés relacionado con todo esto es enthrall. Aparece por primera vez en 1576. Está compuesto de thrall precedido del prefijo en, que da el sentido de "hacer, convertir en". Tiene por tanto el significado de "esclavizar" o, mejor, "subyugar".
A estas alturas conviene decir que la traducción de los versos de Keats sería:
Gritaban "La Bella Dama Sin Misericordia
te tiene (como) esclavo".
Merci en francés es "gracia, merced, favor". Literalmente, invocamos lo mismo en francés y en español al dar las gracias. Sin embargo en este contexto, ya que merci aparece precedida de sans, una traducción más adecuada es "misericordia". Si se duda de la conexión es mejor tomar la acepción "merced". La Bella Dama no tiene misericordia, no otorga merced. Existe en francés también la palabra miséricorde para decir misericordia.
Keats murió de tuberculosis el 23 de Febrero de 1821 y yace enterrado en el Cementerio Protestante de Roma, donde se retiró buscando alivio a su enfermedad. En su tumba no figura nombre alguno; su voluntad fue que en lugar de eso se inscribiera la frase "Here lies one whose name was writ in water", es decir, "Aquí yace uno cuyo nombre estaba escrito en el agua".
Frank Cadogan Cowper (1877–1958), al que llaman "el último Prerrafaelita", usó el tema de "La Belle Dame Sans Merci" en dos de sus obras. En 1926 pintó el cuadro que adornaba mi edición de los poemas de Keats.
En mi emisora de Folk/Ambient me salió este grupo llamado Espers, que tienen en su haber tres discos, el homónimo Espers (2004), The Weed Tree (2005), que estoy explorando ahora mismo, y el último llamado II (2006) que aún no he conseguido. Parece que van a buen ritmo, y aunque los discos son cortos (de unos 40-45 min.), están bien hechos, y rebosan originalidad.