sábado, noviembre 18, 2006

La Belle Dame Sans Merci

29 de Marzo de 1996,

Yo andaba interesado últimamente en John Keats y su poesía, que es fresca, ligera, técnicamente perfecta y de una inspiración que traspasa. A ese interés se vino a sumar más tarde, de manera casual, la lectura del Hyperion de Dan Simmons, que toma el título precisamente de otra de las grandes obras de Keats, y que tiene a un avatar del mismo como personaje.

Uno de sus poemas más celebrados es La Belle Dame Sans Merci. Cuando lo leí, un verso en concreto se me quedó grabado inmediatamente por su belleza y resonancia:

They cried "La Belle Dame Sans Merci
thee hath in thrall".


Thee es la forma arcaica del pronombre de segunda persona del singular, en acusativo. Equivale a nuestro pronombre personal "te".
Hath es asimismo una forma antigua del verbo to have conjugado en la tercera persona del singular del presente. Estas formas arcaicas siguen usándose, por cierto, en lenguaje bíblico o elevado. Por último, thrall sería "esclavo, siervo", pero en general se refiere a alguien que está sujeto a la voluntad de otra persona, sea por una relación de servilismo, o por un poder o influencia de origen sobrenatural o mágico.

Thrall es una palabra muy interesante. Era ya usada casi sin variación fonética en la época vikinga para denotar a los siervos, obtenidos principalmente en las expediciones de pillaje, y que llegaban a constituir una clase social en sí misma dentro de la sociedad vikinga. La palabra que usaban los vikingos, en Antiguo Nórdico, era þræll. Es precisamente de esta forma que deriva la palabra en Antiguo Inglés þræl que a su vez dio lugar a la Inglesa thrall.

Cabe retroceder un paso y reconstruir la forma original en el Protogermánico *thrakhilaz, literalmente "el que corre", a partir de la raíz *threh-, "correr". Tenemos con el mismo origen en Antiguo Alto Alemán dregil, "siervo" (más apropiadamente, "corredor"); en Gótico existe el verbo þragjan, "correr".

Un bonito verbo inglés relacionado con todo esto es enthrall. Aparece por primera vez en 1576. Está compuesto de thrall precedido del prefijo en, que da el sentido de "hacer, convertir en". Tiene por tanto el significado de "esclavizar" o, mejor, "subyugar".

A estas alturas conviene decir que la traducción de los versos de Keats sería:

Gritaban "La Bella Dama Sin Misericordia
te tiene (como) esclavo".

Merci en francés es "gracia, merced, favor". Literalmente, invocamos lo mismo en francés y en español al dar las gracias. Sin embargo en este contexto, ya que merci aparece precedida de sans, una traducción más adecuada es "misericordia". Si se duda de la conexión es mejor tomar la acepción "merced". La Bella Dama no tiene misericordia, no otorga merced. Existe en francés también la palabra miséricorde para decir misericordia.

Keats murió de tuberculosis el 23 de Febrero de 1821 y yace enterrado en el Cementerio Protestante de Roma, donde se retiró buscando alivio a su enfermedad. En su tumba no figura nombre alguno; su voluntad fue que en lugar de eso se inscribiera la frase "Here lies one whose name was writ in water", es decir, "Aquí yace uno cuyo nombre estaba escrito en el agua".

Frank Cadogan Cowper (1877–1958), al que llaman "el último Prerrafaelita", usó el tema de "La Belle Dame Sans Merci" en dos de sus obras. En 1926 pintó el cuadro que adornaba mi edición de los poemas de Keats.

martes, noviembre 14, 2006

Espers

Espers es un grupo de folk con base en Filadelfia, que descubrí gracias a las sugerencias de una de mi listas (o emisoras) de radio en Pandora. Esto de Pandora es curioso: tú introduces una serie de canciones o autores que te gusta escuchar y el programa te va presentando más canciones de otros autores basándose en las características de los que ya has elegido. Luego uno puede ir ayudando al programa confirmándole si cada tema que te presenta ha sido una buena elección o no. No todos los grupos están, pero en resumen es una buena forma de tener música a la carta sonando de fondo (de manera desatendida) y de conocer nuevos grupos.

En mi emisora de Folk/Ambient me salió este grupo llamado Espers, que tienen en su haber tres discos, el homónimo Espers (2004), The Weed Tree (2005), que estoy explorando ahora mismo, y el último llamado II (2006) que aún no he conseguido. Parece que van a buen ritmo, y aunque los discos son cortos (de unos 40-45 min.), están bien hechos, y rebosan originalidad.

En la Wikipedia los clasifican dentro del movimiento New Weird America, que describen como formado por grupos que tocan una música a caballo entre el neo-folk, la psicodelia y el folk americano. Tienen al parecer mucha inspiración en grupos de psicodelia de los años 60-70; esta psicodelia está presente en Espers pero de una manera que no llega a cargar. La producción de los trabajos es decente sin llegar a ser excelente. Y curiosamente, esto "le pega" más que si estuviéramos escuchando uno de esos prodigios técnicos propios del Norte de Europa. Las voces y las flautas, por ejemplo, tienen una calidez muy cuidada.

En resumen, música folk agradable de escuchar, original, y con un aire entre mágico y nostálgico que os recomiendo grandemente.

martes, octubre 31, 2006

Hoja de Otoño

Cae, Hoja de Otoño,
y arrastra contigo este sol
de invierno
hacia la mañana,
la tierra
húmeda,
musgosa,

bajo columnas del templo
del Tiempo,
añil ocaso,
arrastra este sol tardío
que se resiste a partir,
que mora
en un verano congelado,
un sueño
que se torna quieto,

el sueño
de una Hoja de Otoño
que cae en espirales lentas
arrastrando consigo
quietud casi absoluta
la estela de los ciclos
la estela de un sol
que duerme por fin.

viernes, octubre 27, 2006

Ebudæ

Por allá el 91 ó 92 solía escuchar yo el "Shepherd Moons" the Enya.

Por aquél entonces ya sabía que se llamaban Satélites Pastores a los satélites que mantienen "en su sitio" los anillos de planetas como Saturno o Júpiter, pero entonces no lo relacioné con el título del disco, quizá porque en aquellos días mi inglés era más pobre y no sabía lo que significaba "shepherd".

Algunas veces los anillos tienen satélites pastores, pequeñas lunas que orbitan cerca de los límites exteriores de los anillos o en los huecos dentro de los mismos. La gravedad de los satélites pastores sirve para mantener definido el borde del anillo; el material del anillo que se aproxima a la órbita del satélite es o enviado de vuelta al cuerpo del anillo, o acelerado hasta ser expulsado del sistema, o atrapado por la gravedad del propio satélite.

Estaba encantado con este álbum y probablemente lo escuché una y otra vez durante inacabables tardes y noches de invierno, mientras escribía cartas a Francia, leía el Taliesin de Stephen R. Lawhead o, en programas que ponían música folk, grababa canciones de la radio en viejos casetes. Eran tardes teñidas de magia y añoranza por un pasado que nunca había vivido pero que sentía muy cercano, y la música del Shepherd Moons se entrelazaba perfectamente con el frío, las velas y las apretadas letras.

Me fascinaba la lengua en la que estaban escritas las canciones de este dico; en casi todas se trataba de irlandés, aunque en aquella época no estaba seguro de si era una lengua actual o no, ni siquiera de si era realmente irlandés u otra lengua céltica. Había también algún tema en latín ("Afer Ventus"), con una sonoridad casi mística, que me sugería una invocación primitiva a los vientos y que yo intentaba descifrar con la ayuda del Spes que me había prestado mi tío. (Años más tarde conseguí, en el Rastro, mi propio ejemplar de ese venerable diccionario de latín; sin duda el mejor diccionario de latín que he conocido nunca. Entonces me pareció alto el precio que pagué por él -1000 pesetas- en aquella vieja tienda en la que no se distinguía si las estanterías estaban hechas de madera o de más libros amontonados, a pesar de que mi adquisición tenía, felizmente, la separata de gramática intacta).

Los intentos de seguir la letra mientras oía la voz de la artista eran sin embargo frustrantes; era la primera vez en la que me topaba con un esquema totalmente distinto a lo que conocía en cuanto a correspondencias entre letras y sonidos, que no parecían tener nada que ver con los esquemas del inglés, el francés o el español. Pero eso sólo aumentaba mi fascinación por la lengua. En aquellos días no era tan fácil encontrar gramáticas de lenguas como es ahora; Internet se ha convertido en una bodega inacabable, llena de exquisitos vinos, para los que disfrutamos con la filología. Casi una década después encontré una gramática de irlandés que aún conservo - la compré en un mercadillo por bajo precio, puede ser que en Londres.

Movido por la belleza de esa lengua para mi indescifrable, y también por la del galés, lengua de la misma familia, que aparecía en el Taliesin, hasta llegué a crear una lengua parecida de mi invención, que imitaba esas profundas y musicales palabras que eran un misterio para mi. La gramática era compleja, y no la conservo. En algún lado tendré el diccionario que compilé:

Na yael denbigh utha pwyll
Vawra pwyll rhylath vawr Caedd.
Caedd na ohrnedd gael.
Pwlhelly Pwyll mná Anhwy ohrnedd gaen.

Hace unas semanas he vuelto a escuchar estas canciones, tras más de 10 años sin oirlas. Todos conocéis el efecto de esas experiencias... velos que se hacen más claros y nos dejan entrever recuerdos casi olvidados...

Entre ellas recordaba claramente el tribal sonido de una canción llamada Ebudæ. El título hace referencia a las Islas Hébridas: en mapas antiguos las islas aparecen con el nombre en latín de Ebudæ o Hebudæ.

Amharc, mná ag obair lá 's mall san oích',
Ceolann siad ar laetha geal, a bhí,
Bealach fada anonn 's anall a chóich'

La canción está basada de manera bastante libre en las "waulking songs" o "orain luaidh" típicas de las Hébridas. Son estas canciones que se usaban para acompañar trabajos domésticos, en especial el rellenado o "waulking" de los tejidos de manufactura casera. En una página extinta que no es más que una traducción de otra de House of Scotland, leo:

El proceso de waulking o rellenado ("fulling") se llevaba a cabo estirando el material contra una mesa o tablero o pisándolo con los pies. Esto hacía al tweed más hermético y también lo encoge ligeramente. El proceso consiste en golpear repetidamente el material hasta compactarlo y dejarlo así preparado para su uso. Las waulking songs fueron inventadas para acompañar en el trabajo y para coordinar el golpeo del material. Una persona lidera el grupo, cantando versos conocidos o inventando unos nuevos sobre la marcha. El resto luego canta el estribillo mientras el líder se toma un respiro. Un verso suele estar formado por una o dos líneas. A menudo el estribillo consta de pocas o ninguna palabras reconocibles como tales, sino que está formado simplemente por sílabas sin sentido y cuya función es sólo rítmica. Los estribillos son la parte fundamental y más primitiva de la canción, siendo la única parte estable de la composición. Las demás secciones se suelen improvisar sobre la marcha o se toman versos de otras canciones durante la improvisación.

Traduzco yo:

El luadh era la culminación de todo el proceso de manufactura del tejido, y una de las instituciones centrales de la subcultura femenina de la sociedad Gaélica. Una noche de waulking se convertía en un inmenso desahogo para las mujeres. Las canciones tenían un fuerte elemento de chismorreo, de intercambio de secretos, comentarios sobre hombres (buenos y malos), etc. Al irse acercando el final de la sesión se solían cantar una o dos canciones sobre casamientos, que usaban textos convencionales, con los nombres de las chicas y sus pretendientes en puntos apropiados de la canción, así como fórmulas que expresaban la aceptación o el rechazo. Aunque algunas canciones eran de tema ligero o triviales, muchas contenían sentimientos íntimos, francos, intensamente vivos así como declaraciones muy expresivas de las experiencias de estas mujeres.

Dice la canción de Enya:

"Mirad, mujeres trabajando de día, y hasta tarde por las noches.
Cantan de días brillantes que ya han pasado
hace mucho tiempo, y que han partido para siempre."

Es esa tristeza soleada que sólo los aires celtas consiguen despertarnos. En otra canción ("Book of Days") encuentro ahora, quizá, la respuesta a lo que hace casi quince años, me preguntaba sin saberlo:

Ó lá go lá, mo thuras,
An bealach fada romham.
Ó oíche go hoíche, mo thuras,
na scéalta nach mbeidh a choích'.


Día a día, mi viaje,
el largo peregrinaje que yace ante mi.
Noche a noche, mi viaje,
las historias que nunca serán de nuevo.

martes, octubre 24, 2006

Cuervos en el Cable de Alta Tensión

Hoy venía yo conduciendo y me he fijado en que se veían más pájaros que de costumbre. Formaban grupos abigarrados en los cables de alta tensión. Son las migraciones últimas, probablemente de aves estivales en la etapa postnupcial de las aves, que vuelven a África tras la época de la reproducción, huyendo del frío que como una marea gris se va instalando en la Península poco a poco.

He recordado los cuervos que vi el pasado sábado, al caer la tarde, en medio de los campos de Castilla. Graznaban mientras se perseguían: un sonido evocador y profundo.

Y me vino a la mente la antigua duda de por qué en lengua inglesa existen dos palabras para referirse al cuervo: raven y crow. En realidad, tal problema no existe. El término raven se utiliza para referirse a una especie concreta, el Cuervo Común (Corvus Corax). Ni más ni menos, esa es su definición, aunque algunos utilicen tal palabra para referirse también a otras especies, en concreto especies propias de Oceanía, como el Cuervo Australiano (Corvus Coronoides), el Cuervo de Bosque (Corvus Tasmanicus) o el Cuervo Pequeño (Corvus Mellori) y otras especies como el Cuervo de Pico Grueso (Corvus Crassirostris), el Cuervo de Cuello Blanco (Corvus Albicollis) y el Cuervo de Cuello Marrón (Corvus Ruficollis).

El otro término, crow, se usa para referirse en general a varias especies de córvidos. Suele usarse para referirse a una especie concreta, el llamado Cuervo Americano (Corvus Brachyrhynchos), pero en rigor la palabra crow es un término amplio que engloba a varias aves que nosotros denominamos como cuervos o cornejas.

La palabra raven proviene del Antiguo Inglés (Anglosajón) hræfn. En el dialecto Mercio, también se acostumbraba la grafía hrefn. Se conservan también las formas hræmn y hremm. La forma protogermánica reconstruida es *khrabanas, de la cual evolucionarían en Antiguo Nórdico hrafn, y en Antiguo Alto Alemán hraban. Comparemos estas formas primitivas con sus "descendientes": ravn en Danés (se dice que los vikingos daneses usaban como estandarte una imagen de un cuervo), raaf en Holandés, Rabe en Alemán. La reconstrucción va más atrás en el tiempo: se propone la raiz Protoindoeuropea *qer-, *qor-, imitativa de un sonido áspero: compárese con el Latín crepare, "crujir", cornix, "corneja", corvus, "cuervo", o con el Griego korax, korone, "cuervo", el Antiguo Eslavo Eclesiástico kruku o el Lituano krauklvs, con los mismos significados.

En Antiguo Inglés, emparentada con hræfn, existe la palabra hroc, de la que desciende la actual rook, palabra inglesa para referirse a la Graja (Corvus Frugilegus).

La palabra crow proviene del Antiguo Inglés crawe, supuestamente a a partir de una imitación del graznido del ave.

Volviendo a los pajarillos que veía yo esta mañana sobre el cable, me preguntaba yo qué se sentiría ahí arriba, adormilado en la seguridad del grupo, pero con un ojo siempre alerta ante la caída de la rapaz; en un breve descanso dentro de un viaje de proporciones alucinantes para un ser tan pequeño, un viaje ligado profundamente a la propia esencia de la existencia y los ciclos de las aves. Lo que es seguro es que contemplaban horizontes más lejanos que el que yo veía desde mi coche.